La obra satírica “King of the World” muestra a Trump y Epstein en el National Mall, provocando debate público y mediático.
Estados Unidos – Una escultura de gran tamaño que representa al expresidente estadounidense Donald Trump abrazando al fallecido financiero Jeffrey Epstein apareció recientemente en el National Mall de Washington D. C., frente al Capitolio y orientada hacia el Washington Monument.
La obra, titulada “King of the World”, mide 3,6 metros y recrea la icónica escena de la proa del barco de la película Titanic, transmitiendo un mensaje claramente satírico y mediático.
Además, el colectivo anónimo The Secret Handshake, responsable de la instalación, colocó banderas con imágenes de Trump y Epstein alrededor de la escultura, acompañadas de la frase “Make America Safe Again”. Según los artistas, la obra busca provocar debate y reflexión sobre la relación entre ambos personajes y generar atención mediática sobre temas controvertidos.
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Antecedentes de la instalación
Cabe destacar que esta no es la primera intervención de The Secret Handshake. En 2025, el grupo ya había instalado otras obras vinculadas con Trump y Epstein, incluyendo la escultura “Best Friends Forever” y una réplica de una tarjeta de cumpleaños supuestamente firmada por Trump. Estas acciones anteriores también generaron polémica y debate público.
Reacciones oficiales
Desde la Casa Blanca, la vocera presidencial Abigail Jackson criticó la instalación, calificándola como un desperdicio de recursos y recordando que Trump ha negado cualquier conducta inapropiada relacionada con Epstein.
Asimismo, la obra se enmarca en un contexto más amplio de debate público y legal, ya que recientemente se publicaron documentos del Departamento de Justicia y del FBI relacionados con acusaciones contra Epstein y su presunta vinculación con Trump décadas atrás.
Impacto mediático y social
En conclusión, la escultura ha generado reacciones polarizadas, destacando su valor artístico y satírico, pero también provocando controversia política y mediática. La obra refleja cómo el arte puede convertirse en un espacio de debate público y reflexión social.

