El pasado 22 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Mimo, una fecha que reconoce la expresión corporal como una herramienta fundamental del teatro.
Tegucigalpa – El pasado 22 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Mimo, una fecha dedicada a reconocer a los artistas que utilizan el cuerpo, los gestos y las expresiones para transmitir historias y emociones sin recurrir a las palabras.
La fecha también recuerda el legado de Marcel Marceau, uno de los mimos más reconocidos de la historia y creador del personaje Bip, con quien llevó la pantomima a diferentes escenarios internacionales.
Una expresión artística con siglos de historia
El mimo tiene una larga trayectoria dentro de las artes escénicas. La pantomima se desarrolló desde la antigüedad y distintas civilizaciones recurrieron a la expresión corporal para representar personajes, situaciones y aspectos de la vida cotidiana.
Con el paso de los siglos, diferentes artistas y maestros desarrollaron técnicas que permitieron consolidar el mimo como una disciplina teatral.
La pantomima utiliza principalmente el cuerpo, los movimientos, los gestos y las expresiones faciales para construir personajes y narrar historias.
Erlyn Gep destaca el valor de la pantomima
El mimo y gestor cultural Erlyn Gep se sumó a la conmemoración con un video que publicó en sus redes sociales “Hoy Conmemoramos”, donde explicó algunos aspectos relacionados con la historia y el significado de esta expresión artística.
En su mensaje, Gep destacó que la pantomima puede entenderse como “la poesía del silencio”, debido a que permite desarrollar una actuación sin palabras y utiliza el cuerpo como principal herramienta para transmitir una historia.

El artista explicó que comenzó su trayectoria teatral en 1998, durante su etapa en secundaria, y posteriormente ingresó a una escuela de teatro en 2002.
Como parte de su recorrido artístico, Gep también recordó el grupo Dimensiones, proyecto que formó durante su trayectoria vinculada a las artes escénicas.
El cuerpo como herramienta para contar historias
De acuerdo con la explicación compartida por Gep, la magia de la pantomima reside en la capacidad del intérprete para transmitir una historia mediante las expresiones faciales, los movimientos corporales y la imaginación.
A diferencia del teatro basado principalmente en el diálogo, el mimo construye su mensaje a través de recursos visuales y corporales que permiten al público interpretar las emociones y situaciones representadas.
Por ello, esta disciplina requiere control corporal, expresividad y capacidad para comunicar ideas sin recurrir a la voz.

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Una disciplina que sigue comunicando sin palabras
Aunque el Día Mundial del Mimo se conmemoró el pasado 22 de septiembre, la fecha permite recordar la importancia de una disciplina que continúa formando parte de las artes escénicas.
El trabajo de artistas y gestores culturales como Erlyn Gep contribuye a mantener vigente la expresión corporal y a acercar el teatro a nuevas generaciones.
El mimo demuestra que el cuerpo también puede convertirse en una herramienta para narrar, emocionar y comunicar, incluso cuando el escenario permanece en silencio.

