El médico de cabecera de Diego Maradona negó negligencia y cuestionó la autopsia durante su declaración ante el tribunal.
Argentina – El médico Leopoldo Luque, principal acusado en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, aseguró ante el tribunal que habría defendido al astro argentino si siguiera con vida y rechazó las acusaciones en su contra.
Durante su séptima intervención en el proceso judicial, Luque afirmó que el exjugador “era el único que diría la verdad” y sostuvo que gran parte de las declaraciones en su contra responden a presiones sobre otros testigos.
Luque defiende su atención médica a Maradona
El médico rechazó los señalamientos de Jana Maradona, hija del exfutbolista, quien lo responsabilizó por la decisión de que su padre continuara su recuperación en una vivienda y no en una clínica de rehabilitación.
Luque argumentó que Maradona “estaba lúcido” y que él mismo decidió permanecer en su casa tras su intervención médica.
“Él se quería ir a su casa”, afirmó el acusado ante el tribunal.
Cuestionamientos a colegas y testigos
El profesional también respondió a declaraciones de otros médicos del equipo tratante, especialmente del cardiólogo Óscar Franco, quien había señalado supuestas irregularidades en la medicación del exjugador.
Luque aseguró que algunos especialistas declaran bajo presión y defendió sus decisiones médicas, afirmando que actuó con base en criterios científicos.
Críticas a la autopsia de Maradona
Uno de los puntos más fuertes de su declaración fue el cuestionamiento al informe forense que determinó la causa de muerte de Maradona como un “edema agudo de pulmón en un paciente con miocardiopatía crónica”.
Luque rechazó ese resultado y sostuvo que no existían signos de edema al momento del fallecimiento, lo que —según él— desmontaría la hipótesis de abandono o negligencia médica.
“Si no hay edema, no hay abandono”, afirmó el médico durante su declaración.
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Un juicio con múltiples acusados
El proceso judicial por la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, ya había sido declarado nulo en 2025 y volvió a reabrirse.
Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y otros profesionales del equipo médico que atendió al exfutbolista en sus últimos días.