El filántropo japonés completó la construcción de una escuela en La Mosquitia y continuará apoyando la educación de los niños.
La Mosquitia – Con los ojos cristalizados y visiblemente emocionado, el influencer y filántropo japonés Shin Fujiyama se despidió este miércoles 2 de septiembre de la comunidad de Umru, en La Mosquitia hondureña, después de varias semanas de trabajo.
Fujiyama llegó a esta zona de Gracias a Dios con una misión concreta: construir una nueva escuela para los niños de Umru. Tras completar el proyecto, abandonó la comunidad con la satisfacción de haber transformado las condiciones en las que los estudiantes recibían sus clases.
Fujiyama cumplió su misión en Umru
Antes de iniciar el proyecto, Fujiyama encontró una escuela en condiciones precarias. La estructura de madera presentaba deterioro, el techo necesitaba mejoras y los estudiantes no contaban con pupitres adecuados.
Ante esta situación, el filántropo movilizó donaciones y apoyo de diferentes sectores para levantar una nueva infraestructura educativa para la comunidad.
La nueva escuela permitirá que los niños de Umru cuenten con un espacio más adecuado para desarrollar sus actividades académicas.
El filántropo se despidió con emoción
Después de convivir durante varias semanas con los habitantes de Umru, Fujiyama recibió una emotiva despedida por parte de la comunidad.
El filántropo compartió un mensaje en sus redes sociales en el que aseguró que su partida no representa un adiós definitivo.
“Me despido de Umru. Este no es un adiós, es un hasta pronto”, escribió Fujiyama, quien también destacó los aprendizajes que obtuvo durante su permanencia en la comunidad.
Además, recordó los momentos que compartió con niños, madres y padres de familia, especialmente la alegría que mostraron al conocer la nueva escuela.
“Tengo un nudo en la garganta al escribir esto”, expresó al recordar la convivencia con los habitantes de la zona.
Fujiyama también reflexionó sobre las dificultades que enfrentan las comunidades de La Mosquitia y señaló que muchas veces las personas se preocupan por problemas cotidianos sin considerar las necesidades que existen en lugares donde las condiciones son mucho más difíciles.
El proyecto educativo continuará con un kínder
Aunque Fujiyama dejó Umru, su equipo permanecerá en la comunidad para continuar con los trabajos de construcción de un kínder.
De esta manera, el proyecto no termina con la entrega de la nueva escuela, sino que busca ampliar la infraestructura educativa disponible para los niños de la localidad.
El equipo continuará trabajando en la zona mientras Fujiyama regresa a sus actividades luego de completar esta etapa del proyecto.
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Shin Fujiyama salió de Umru en canoa
Tras despedirse de los habitantes y de su equipo, Fujiyama abordó una canoa para trasladarse hasta la pista de aterrizaje de La Mosquitia.
Desde allí, continuará su recorrido hacia La Ceiba, después de varias semanas de trabajo en una de las regiones más remotas de Honduras.
Antes de partir, el filántropo dejó un último mensaje para la comunidad: “Hasta pronto, Umru, los llevaré siempre conmigo”.
